Lorem Ipsum: de dónde viene y cómo usarlo bien en diseño UX

Si trabajas en diseño, lo has visto miles de veces. «Lorem ipsum dolor sit amet…» en wireframes, prototipos, plantillas, presentaciones. Lo pegamos en modo piloto automático. Yo el primero, por supuesto.

Lo que mucha gente no sabe es que tampoco es un texto inventado. Viene de Cicerón.

Un texto que viene de Cicerón, pero ya no es Cicerón

El origen está en los apartados 1.10.32 y 1.10.33 de De finibus bonorum et malorum, una obra filosófica de Marco Tulio Cicerón del año 45 a. C. El arranque «Lorem ipsum dolor sit amet…» procede de una fragmentación de «dolorem ipsum». A partir de ahí, el texto fue recortado y deformado hasta perder el sentido como latín correcto.

No es un texto aleatorio, pero tampoco es una cita fiel. Es algo intermedio: una versión corrompida de un clásico original que terminó funcionando como ruido textual controlado.

¿Por qué funciona?

Lo que hace útil a Lorem Ipsum no es lo que dice. Es lo que evita.

Cuando usas texto real demasiado pronto, el lector se va al contenido y deja de ver la estructura. Un bloque pseudo-latino permite evaluar jerarquía, mancha tipográfica, longitud de párrafos, relación entre columnas. Forma antes que fondo.

En UX, tiene bastante sentido. En fases tempranas necesitas separar dos conversaciones que se mezclan constantemente: la de contenido y la de layout. Lorem Ipsum congela la primera para que puedas trabajar la segunda sin interferencias.

De la imprenta al diseño digital

El momento exacto en que empezó a usarse no está documentado. La teoría más repetida lo sitúa en el siglo XVI, en el entorno de impresores y muestrarios tipográficos. Pero no se hizo popular de verdad hasta los años 60, cuando Letraset lo incluyó en sus hojas transferibles. En los 80, el salto a programas como Aldus PageMaker lo metió en el entorno digital. Después llegaron Word y el resto que ya todos conocemos.

Lorem Ipsum en Letraset.
Lorem Ipsum en Letraset. PikPng.
Aldus Pagemaker Lorem Ipsum
Aldus Pagemaker

La identificación moderna de su origen se atribuye al especialista en la lengua y la cultura latina Richard McClintock, del Hampden-Sydney College, que rastreó el texto a través de la palabra «consectetur» (poco habitual en el latín clásico) hasta dar con los pasajes de Cicerón. Así se desmontó la idea de que era puro galimatías.

El problema

Lorem Ipsum es útil para prototipar rápido, evaluar masas de texto y enseñar una estructura sin que el contenido bloquee la conversación.

Pero cuando un proyecto pasa demasiado tiempo apoyándose en Lorem Ipsum, muchas decisiones se toman sin haber trabajado todavía con el contenido real. Y ahí es cuando aparecen los problemas: títulos que no caben, párrafos más largos de lo previsto, cards que se rompen y jerarquías que parecían limpias con texto de relleno, pero que se vuelven confusas en cuanto entra el lenguaje real.

Es un buen aliado para pensar forma. Un problema si lo usas para no enfrentarte al contenido real.

Lo que yo haría

No voy a demonizarlo. Forma parte del oficio.

Pero sí creo que hay que saber cuándo dejarlo atrás. En fases muy iniciales puede desbloquear una composición. En cuanto la interfaz empieza a tomar decisiones de jerarquía, accesibilidad o conversión, el texto real (o al menos algo verosímil) debería entrar en escena.

Los usuarios no leen Lorem Ipsum. Leen titulares ambiguos, mensajes de error confusos, labels mal resueltos. Eso ya no es un problema visual. Es experiencia de usuario.

Entonces: ¿lo seguimos usando?

Con criterio, sí.

Tiene sentido mientras la conversación vaya sobre forma: composición, ritmo visual, comportamiento de bloques de texto. Deja de tenerlo cuando la conversación gira hacia comprensión, tono, claridad o negocio. En ese momento, seguir con Lorem Ipsum es solo aplazar lo inevitable.

Y quizá eso sea lo más curioso de todo. No que lleve siglos circulando, sino que siga resultándonos tan cómodo. A veces, incluso cuando ya sabemos que deberíamos haberlo dejado atrás hace unas cuantas pantallas.

Mea culpa est.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *