Empieza como uno de esos documentales de naturaleza de la tele en los que una voz en off tranquila te explica cómo los osos esperan pacientemente a que llegue el mejor salmón.
Todo muy serio. Muy bonito. Muy National Geographic.
Hasta que aparece un tipo corriendo hacia el río dispuesto a todo para quitarle el pescado al oso.
Y entonces empieza una pelea.
Sí, una pelea entre un hombre y un oso por un salmón.
Marca: John West
Producto: Salmon
Spot: Bear
Año: 2000
Agencia: Leo Burnett London
Director: Daniel Kleinman
Creativo: Paul Silburn
Producción: Rattling Stick
Director de fotografía: Steve Blackman
VFX: Smoke & Mirrors
La idea
John West quería transmitir algo bastante sencillo: para conseguir el mejor salmón están dispuestos a hacer lo que haga falta.
Y en vez de explicarlo, decidieron llevarlo literalmente al extremo.
El anuncio arranca haciéndote creer que estás viendo un documental de naturaleza y, cuando tu mente ya ha comprado completamente esa idea, la rompe de golpe.
De repente tienes a un pescador repartiendo golpes a un enorme oso.
“John West endures the worst to bring you the best.”
(John West soporta lo peor para ofrecerte lo mejor.)
Lo potente
Para mí, lo mejor es el brutal cambio de tono.
Durante los primeros segundos todo está construido para que te creas que estás viendo algo serio: el paisaje, la voz en off, el oso pescando…
Y entonces aparece el pescador gritando desde fuera de plano.
A partir de ahí el anuncio no necesita explicar mucho más. La exageración hace todo el trabajo y convierte una promesa de marca bastante convencional —buscar el mejor producto— en algo que recuerdas veinte años después.
Lo chulo
Mi momento favorito es cuando el oso empieza a moverse como si fuera un boxeador, hace su pequeño juego de piernas y termina soltando una patada giratoria. Me parto de risa.
A esas alturas ya has entendido que el anuncio ha abandonado cualquier intención de ser realista. Y todavía queda el remate final del pescador distrayendo al oso para llevarse el salmón.
Es absurdo. Y está medido al segundo.
Pero quizá lo más curioso es que fue uno de los primeros anuncios que empezaron a circular por internet cuando todavía ni siquiera hablábamos de “viralidad” como lo hacemos ahora.
No sé si después de verlo piensas que John West tiene el mejor salmón, pero desde luego queda claro que están dispuestos a pelear a muerte por él.