Quienes no seguimos siempre las reglas tendemos a cuestionar lo establecido, a fijarnos en los detalles que otros pasan por alto y a proponer caminos distintos.
Esa mirada un poco «creep» es, muchas veces, la chispa que impulsa la innovación y da coherencia real a los productos digitales.
Ser diferente no solo está bien, puede ser justo lo que marque la diferencia.