Una pelota de color aparece en la pantalla rebotando por una calle de San Francisco. Después llega otra. Y otra. Hasta que, de repente, la ciudad se llena con 250.000 pelotas de goma bajando por sus cuestas.

No hay actores, ni diálogos, ni una historia que tengas que seguir. Ni siquiera aparece el televisor que te están intentando vender. Lo único que ves son pelotas, color y movimiento, con la versión de Heartbeats de José González sonando de fondo.

Dicho así suena a poco, pero el resultado es de esos que no se te olvidan.

Ficha del spot

Marca: Sony
Producto: Sony Bravia
Título: Balls
Campaña: Colour Like No Other
Año: 2005
Agencia: Fallon London
Creativo: Juan Cabral
Director: Nicolai Fuglsig
Producción: MJZ
Director de fotografía: Joaquin Baca-Asay
Montaje: Russell Icke – The Whitehouse
VFX y postproducción: The Mill
Sonido: Wave Studios
Música: Heartbeats, interpretada por José González; versión del tema original de The Knife

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La idea

Sony tenía que presentar sus nuevos televisores Bravia y hablar de una de sus principales características: el color.

La solución más previsible habría sido enseñar imágenes espectaculares dentro de una pantalla y comparar su calidad con la de otros televisores. Pero en Fallon London decidieron llevar el color fuera de la pantalla y soltarlo directamente por las calles de San Francisco.

Para hacerlo lanzaron 250.000 pelotas de goma por algunas de las cuestas más conocidas de la ciudad. Y no, no se crearon por ordenador ni se multiplicaron después en post-producción. Las pelotas estaban allí de verdad, rebotando por las calles delante de las cámaras.

El concepto de la campaña era Colour Like No Other. Y después de ver el anuncio, queda bastante claro: no necesitan explicarte resoluciones, píxeles ni características técnicas.

Balls fue la primera pieza de la campaña. Después llegarían Paint, con explosiones de pintura en un edificio de Glasgow, y Play-Doh, protagonizado por figuras de plastilina que recorrían las calles de Nueva York. Cada anuncio utilizaba una técnica diferente, pero todos partían de la misma idea: sacar el color fuera del televisor y convertirlo en algo real.

Lo potente

Para mí, buena parte del spot funciona por la música.

Mientras que la parte visual es una auténtica locura, la versión de Heartbeats de José González suena tranquila, casi a cámara lenta. Es el contrapeso: miles de pelotas chocan contra fachadas, saltan sobre coches y atraviesan cruces, y aun así el anuncio nunca se siente caótico.

Con una música más rápida habría sido espectacular, sí, pero seguramente también habría acabado pareciendo una demostración de efectos especiales. Esta canción lo convierte en algo precioso, y hace que te quedes mirando hasta el final.

También me gusta que Sony no tenga ninguna prisa por enseñar el televisor. De hecho, prácticamente se olvida de él. Primero consigue que recuerdes la imagen y después, al final, te cuenta quién está detrás.

Lo chulo

Mi momento favorito es cuando empiezan a aparecer las primeras pelotas. Al principio son unas pocas y todavía no sabes muy bien hacia dónde se dirige el anuncio. De repente llega la avalancha y toda la calle se llena de pequeños puntos de colores rebotando sin control.

El rodaje debió fue una auténtica locura. Se utilizaron sistemas especiales para lanzar las pelotas, cámaras protegidas y un equipo preparado para reparar cualquier daño. Hubo cristales rotos y varios vehículos afectados, aunque muchos de ellos habían sido colocados allí por la propia producción. (Making-Off)

San Francisco tampoco fue una localización elegida al azar solo porque quedara bonita. Sin esas cuestas, el anuncio habría sido completamente diferente.

Y hay un detalle que me encanta: la rana que aparece saltando desde una tubería también era real. Con 250.000 pelotas bajando por la calle, incluso ella quiso participar.

El anuncio deja que las pelotas sigan cayendo y desapareciendo mientras la canción continúa. Durante mas de 2 minutos no ocurre nada más. Y tampoco hace falta.

Puede que al terminar no recuerdes cómo era exactamente aquel televisor. Pero seguro que recuerdas las pelotas de colores bajando por San Francisco.

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