Un tipo está tranquilamente en casa viendo en la tele el partido y tomándose una Budweiser.
Le llama un amigo.
– ¿Qué haces?
– Viendo el partido. Tomándome una Bud.
Hasta aquí, nada especialmente emocionante.
Entonces aparece otro amigo al teléfono. Y otro. Y otro.
Y de repente tienes a un grupo de tipos gritándose “WHAAASSUUUP?” unos a otros como si fuera la cosa más normal del mundo.
Y lo peor es que, después de verlo, te entran ganas de hacerlo tú también. ¿a que sí?
Marca: Budweiser
Spot: Whassup? / True
Año: 1999
Agencia: DDB Chicago
Director: Charles Stone III
Creativo: Vinny Warren
Producción: C&C Storm Films
Origen: Cortometraje True, de Charles Stone III
La idea
Lo curioso es que la idea ni siquiera nació como anuncio.
Charles Stone III había rodado antes un pequeño cortometraje llamado True con varios amigos de toda la vida, básicamente hablando por teléfono y saludándose de esa manera tan exagerada. En DDB Chicago lo vieron, entendieron que allí había algo y lo adaptaron para Budweiser manteniendo al propio Stone y buena parte de sus amigos delante de la cámara.
Y prácticamente no necesitaron añadir nada más.
Amigos, partido, cerveza y una forma ridícula de decir “¿qué pasa?”.
Así de simple.
Lo potente
Para mí, lo mejor es que parece más una conversación real entre amigos que un anuncio.
No intentan venderte lo buena que está la cerveza, ni enseñarte una botella perfecta con gotas resbalando en cámara lenta. De hecho, el producto casi es una excusa para meterte dentro de ese grupo.
Y entonces sucede algo que cualquier marca mataría por conseguir: la gente empieza a repetirlo fuera del anuncio.
Whassup? pasó de ser una frase del spot a aparecer en conversaciones, programas de televisión, deportes, canciones y todo tipo de parodias. La campaña llegó a ganar el Grand Prix de Cannes y otros grandes premios internacionales.
Lo chulo
Mi parte favorita es cuando empiezan a incorporarse amigos a la llamada y aquello se va descontrolando poco a poco. No ocurre absolutamente nada… y precisamente ahí está la gracia.
Unos colegas hablando por teléfono, un uso de la cámara bastante sencillo y una palabra repetida hasta el absurdo. Pero el ritmo, las caras y la química entre ellos hacen que resulte contagioso.
Y hay algo todavía más curioso: estamos hablando de 1999. YouTube ni existía y las redes sociales tal y como las conocemos tampoco. Aun así, el anuncio empezó a circular, a generar versiones y a convertirse en uno de esos fenómenos que hoy llamaríamos viral sin pensarlo dos veces.
No sé cuántas Budweiser vendió gracias al anuncio, pero consiguieron algo bastante más difícil: que millones de personas hicieran publicidad de la marca simplemente saludando a sus amigos.
WHAAASSUUUP?